jueves, 15 de mayo de 2014

Huella


Antes de tratar a alguien, generalmente y en muchas ocasiones de forma involuntaria nos creamos un prejuicio sobre ella, es prácticamente inevitable, somos seres críticos, afortunadamente lo somos. Si tenemos la oportunidad de conocerla, hablarle y estar cerca, encontraremos que estábamos próximos a la realidad o bien, totalmente equivocados.

He aprendido a ver más allá del comportamiento de la persona y comprender el por qué es así. Pudiera no agradarme pero independientemente de ello es un ser humano y alguna razón debe tener para su forma de ser, su pasado, su presente y su expectativa del futuro que al final están estrechamente ligadas.

¿Pero que hay de aquellos que parecen convertirse en parte fundamental de nuestra vida?

El otro día platicando con alguien importante en mi vida mencionó cosas sobre mí que yo no sabía o no había notado. Me impactó porque no lo esperaba, no creí que fuera de esa forma. Me dio gusto saber que fuera algo positivo, y más por quien lo decía. Debo admitir también que durante mucho tiempo busqué ser alguien que impactara vidas, pero lo hacía por el afán del reconocimiento. Cuando dejé de hacerlo enfocado en una recompensa (no recuerdo en qué momento sucedió), olvidé el por qué lo hacía, y comprendí que ya era parte de mí, y me sentí mejor. Tal vez es el hecho de caminar, de crecer, de aprender, y de entender que la plenitud no está en la cima de la montaña, sino en el camino a ella.

Por lo regular, conocemos personas que dejan huella en nuestra vida pero no es muy frecuente que sepamos de alguien en quien nosotros hemos dejado esa marca permanente, aunque sí suceda.

No todos se animan a decirte algo así aún cuando lo sienten y lo saben.

A manera de moraleja trillada; nunca olvidemos que el hecho de ser buenos con alguien implica un beneficio aún mayor para nosotros, si plantamos una semilla, obtenemos un fruto (siempre y cuando demos los cuidados necesarios). Pero que no sea esa nuestra razón, busquemos honestamente el beneficio de los demás.

Hay personas que cuando llegan a nuestra vida dejan una marca imborrable, y por lo tanto inolvidable. Qué mejor que alguien diga eso de nosotros, pero mejor aún sin que lo hayamos buscado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario