Hay personas que están constantemente a la vista del público en un escenario o en alguna otra situación que los hace muy "públicos", en donde las miradas son fijas y los convierte en un centro de atención, independientemente de si sean buenos o malos en lo que hacen. Sabemos que no es fácil mantener la humildad cuando se reciben comentarios halagadores, cuando nos es reconocido alguna capacidad, un talento, o simplemente un trabajo bien hecho, pero que no sea fácil no quiere decir que sea imposible.
Algo que nos puede servir para evitar que nuestro ego se "accione", es el hecho de rodearse de gente que sea mejor en las actividades que la gente nos reconoce. Por ejemplo: Si eres bueno en algún deporte, trata de rodearte de personas que juegan mejor que tú, así estarás constantemente consciente de que lo que tú sabes hacer no es tan grande o impresionante como la gente piensa, además de estar comprometido a crecer. Si tocas algún instrumento musical, haz lo mismo, rodéate de músicos que te superen, así evitarás sentirte en las nubes con tu nivel y a su vez lo irás mejorando.
Algo que nos puede servir para evitar que nuestro ego se "accione", es el hecho de rodearse de gente que sea mejor en las actividades que la gente nos reconoce. Por ejemplo: Si eres bueno en algún deporte, trata de rodearte de personas que juegan mejor que tú, así estarás constantemente consciente de que lo que tú sabes hacer no es tan grande o impresionante como la gente piensa, además de estar comprometido a crecer. Si tocas algún instrumento musical, haz lo mismo, rodéate de músicos que te superen, así evitarás sentirte en las nubes con tu nivel y a su vez lo irás mejorando.
No es malo que la gente te reconozca lo que haces, el problema es tu reacción ante ello, yo creo que un "gracias" sincero acompañado de una sonrisa es más que suficiente. El problema radica en sentir que ese reconocimiento debería ser una obligación para todo aquel que te ve desempeñando tus talentos, o lo que es peor aún, decir "yo soy muy bueno en esto, y en aquello...", el que es bueno en algo no lo dice, sólo lo hace sin esperar reconocimiento por ello, lo hace porque le gusta, no para que lo vean. Y en cuanto a la humildad, checa lo siguiente: "Si para demostrar que eres humilde necesitas decir que lo eres, tu orgullo y arrogancia ya se adelantaron."
En conclusión, haz lo que te gusta hacer, pero no lo hagas con el afán de ser reconocido, hazlo por ti o por servir a alguien más, no busques los aplausos, los aplausos son el oro de los auditorios y estos vienen cuando son ganados y no buscados.
"Escóndeme en una nube, dónde los aplausos no me afecten y el orgullo no me toque."
"Escóndeme en una nube, dónde los aplausos no me afecten y el orgullo no me toque."
